AFTA
¿Qué es un afta?
Las manifestaciones clínicas que pueden causar es una o más
manchas o protuberancias rojas y dolorosas que se transforman en una úlcera
abierta. Un centro de color blanco o amarillo. Un tamaño pequeño (casi siempre
de menos de un tercio de pulgada, o 1 centímetro de diámetro).
Esta enfermedad, en principio, es de carácter leve y no
presenta riesgos importantes para la salud, aunque sí provoca bastante
incomodidad, sobre todo, en el momento de la alimentación y/o el cepillado
dental. No obstante, si las heridas tienden a reaparecer, presentan un gran
tamaño y son profundas, es importante que se consulte con un médico para que
valore si hay posibilidad de que haya relación con otro tipo de enfermedad.
En casos muy aislados, las aftas bucales pueden ser
manifestaciones de enfermedades sistémicas como:
-Enfermedad de Behçet: se caracteriza por la inflamación de
los vasos sanguíneos y cursa con aftas en 90% de los casos.
-Enfermedad celíaca: afección del sistema inmunitario que
impide el consumo de gluten al dañar el intestino delgado.
-Enfermedad de Crohn: proceso inflamatorio crónico que puede
afectar cualquier parte del tracto digestivo.
-Colitis ulcerativa: enfermedad inflamatoria del colon y el
recto que ocasiona diarreas y dolor abdominal.
-Neutropenia cíclica: enfermedad que produce una fluctuación
de los niveles de producción celular por parte de las células madre de la
médula ósea, incrementándose la susceptibilidad a infecciones.
¿Por qué afectan? Pueden salir por una infección viral.
También pueden desencadenarse por estrés, alergias a los alimentos, falta de
vitaminas y minerales, cambios hormonales o períodos menstruales. A veces la causa
es desconocida. En la mayoría de los casos, las llagas desaparecen solas.
Tratamiento: controlar los factores que predisponen su
aparición. Si no hay sintomatología, no hace falta tratamiento, pero si hay
molestias o dolor, aunque no haya una terapia específica para esta afección, se
suele recomendar:
-Tratamientos tópicos locales.
-Enjuagues con antinflamatorio: no es aconsejable el empleo
de enjuagues bucales que incluyan alcohol, puesto que la herida puede empeorar.
En su defecto, se puede utilizar agua con sal.
-Antibióticos.
-Tratamiento sistémico, normalmente con corticoides o
talidomida, si no hay respuesta al tratamiento tópico. En líneas generales, las
heridas suelen cicatrizar en cortos períodos de tiempo -entre 7 y 14 días-.
Prevención:
-Presta atención a lo que comes.
Intenta evitar aquellos alimentos que pueden irritar la
boca, por ejemplo, aquellos ácidos, salados o picantes.
-Elige alimentos saludables.
Come muchas frutas, vegetales y cereales integrales,
ayudarás a evitar deficiencias nutricionales.
-Bebe agua en abundancia.
Mantendrás la boca hidratada y fresca.
-Sigue buenos hábitos de higiene bucal.
El cepillado regular después de las comidas y el uso del
hilo dental una vez por día pueden mantener tu boca limpia y sin restos de
alimentos que puedan ocasionar una llaga.
-Protege la boca.
Si usas aparatos de ortodoncia u otros dispositivos
dentales, pregúntale a tu dentista sobre las ceras para ortodoncia para cubrir
los bordes afilados, o acude al dentista para que realice un pulido.
-Reduce el estrés.
Si las aftas parecen estar relacionadas con el estrés,
aprende y utiliza técnicas para relajarte.
-Consulta con tu médico.
En caso de que presentes aftas inusualmente grandes; aftas
recurrentes -que se presentan después de que sanen las anteriores-; brotes
frecuentes; aftas persistentes -que permanecen durante dos semanas o más-;
aftas que se extienden hacia los labios -con un borde color bermejo-; dolor que
no puedes controlar con medidas de cuidado personal; dificultad extrema para
comer o beber; o fiebre alta junto con las aftas.
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